Te describiré a mí modo
Te describiré a mi modo empezare con tus ojos que son portal y camino hacia tu nombre, que puedo decir de tus labios, que hermosa boca que solo me provocan unas ganas de besarte; y la frescura tierna que amanece en tu voz, arrullo y canto para mis oídos, siempre. Hablare de tu nariz como un capricho, hablare de ella como un fruto, como alguna cereza tan roja, redondita, madura, concupiscente, excitable, a veces es presa de tu nerviosismo. Te describiré a mi manera te diré algo tierno de tus mejillas, que espero me escuchen para que se ruboricen, para ver que me dice toditito su silencio y pena, les diré miel y avena les diré compromiso, les diré paraíso por que de rojo se condenan, no me olvidare de tu cuello, que es mi mundo pequeño, isla sirena de mis pasos jamás dados y en descansos mi destello y en descanso mas lo quiero.
Te describiré a mi modo, seguiré con tus hombros, esas colinas donde quisiera estar para no pensar que decirte, para expresar mis sueños en todos tus lunares, llegando a tus brazos, vestidura con la cual quisiera cubrirme, son tus brazos y tus manos escudos de ángeles, miro tus pechos, planetas inevitables, inhabitables, de los cuales hablare lenta y tiernamente otro día .............Me quedo ahí por un instante creyendo solo imaginar, imaginar, imaginarte.
Bajo la mirada encontrando tu ombligo que indica el punto y aparte.............me encuentro en tu vientre, bello, puro, inexplicable.
Te describiré a mi modo, seguiré mas abajo y quiero detenerme, entretenerme solo describiendo, pero sin decir nada para que interpretes el placer de mi silencio. Aquí tus muslos, atlantes firmes, apacibles, frontera de campos limpios y yermos, relato un poco de tus piernas como un descanso, para jamás descansar y la vida pasar observando. Doncellas solo tus rodillas y son tan sencillas como la mujer que entre mi locura estoy amando.
Te describiré a mí modo ahora voy con tus pantorrillas blanquitas, llenitas se escapan de tu falda para ir gritando lo hermosas que son y que diré de tus pies para ir terminando, la perfección guarda rencor y admiración cuando los mira, cuando ve que vacilan por todo lugar, así te describo, quizás vuelvas a decirme ciego, quizás ni lo pienses, o ni siquiera me des tu sonrisa por esta mi mas noble descripción.
Jose miguel hernandez